Las últimas secciones de este capÃtulo, antes de dedicarnos a la criptografÃa aplicada y a la implementación de una autentificación segura y de redes VPN sobre redes inalámbricas, estarán dedicadas a las mejoras propietarias y basadas en estándares para las actualmente vulnerables medidas de protección de los protocolos 802.11.
La vulnerabilidad más anunciada de 802.11 es la inseguridad del protocolo WEP. Ya hemos revisado las debilidades criptográficas de WEP en relación con la reutilización del espacio de vectores de inicialización de claves y el inseguro algoritmo de generación de claves a partir de cadenas. También existen algunos problemas de gestión de claves WEP muy bien conocidos:
•   Todas las implementaciones de cifrado simétrico tienen problemas con la distribución segura de las claves. El protocolo WEP no es una excepción. En el diseño original, se suponÃa que WEP iba a defender pequeñas redes de una sola celda. Las redes inalámbricas del siglo 21 suelen involucrar a miles de máquinas móviles, lo que hace que la distribución y el cambio manual de las claves WEP sea una pesadilla.
•   La clave WEP proporciona una autentificación de dispositivos y no de usuarios. Si un cracker roba o encuentra un dispositivo perdido, conseguirá acceso a la red inalámbrica con la que este dispositivo esté configurado para conectarse.
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 Recuerde que el descontento de los empleados supone una amenaza mayor que la de los atacantes externos. Los usuarios de una red inalámbrica que comparten la misma clave WEP pertenecen al mismo dominio de datos, incluso aunque la red inalámbrica esté dividida en distintos dominios de difusión. Todo lo que necesita un atacante interno que conozca el protocolo WEP para escuchar el tráfico /quQ pertenezca a una subred distinta de la WLAN es poner su tarjeta en / modo promiscuo.
Los problemas criptográficos y los de gestión de claves han sido tratados (o al menos se han intentado solucionar) por el comité de estándares del IEEE y diversos fabricantes de equipos inalámbricos y de software.
La primera respuesta de muchos fabricantes fue aumentar el tamaño de la clave WEP implementada en el estándar a 128 bits (el llamado WEP2) o un tamaño mayor. Como ya sabrá, este tipo de enfoque no ayudará contra ningún ataque, excepto ataques de fuerza bruta simples, a no ser que se aumente el espacio de vectores de inicialización.
Probablemente, las primeras soluciones reales para las inseguridades de WEP fueron las propuestas de la RSA acerca del uso de claves por paquete y la eliminación de los primeros bytes de la cadena de la clave. En el próximo capÃtulo repasaremos brevemente estas sugerencias. Parece ser que el protocolo WEPPlus de Agere/Proxim ha implementado la eliminación de los primeros bytes de la cadena de la clave o una solución parecida con la octava versión del firmware de tarjetas Agere/Proxim. Hemos probado WEPPlus contra AirSnort utilizando el punto de acceso AP 2000 Orinoco y tarjetas Orinoco Gold 802.lia/ b ComboCards (véase figura 10.2), que utilizan WEPPlus, y podemos confirmar que en una sesión de volcado de tráfico que ha durado tres dÃas no hemos descubierto ni un solo marco IV interesante. Por supuesto, si alguno de los clientes de la WLAN no implementa WEPPlus, esta contramedida no servirá para nada porque se producirá una regresión al estándar WEP.
Los modelos Cisco SAFE implementan reglas de rotación de clave que pueden configurarse de forma centralizada en un servidor de control de acceso basado en Windows o en un sistema de registro de acceso basado en UNIX. Por supuesto, la especificación Cisco SAFE moderna es totalmente compatible con WPA, pero aquà vamos a referirnos al sistema inicial que aún tiene amplia difusión, el Cisco Centralized Key Management (CCKM). CCKM garantiza que el cambio de clave WEP se produce de modo transparente para los usuarios finales. Con CCMP, es posible configurar reglas de rotación de clave en los puntos de acceso CiscoAironel y utilizar grabaciones, auditorÃas
O incluso facturación por el uso de laWLAN utilizando los registros de auditoria de RADIUS. CCMP se configura en función de cada SSID y requiere que en la red esté configurada la autentificación basada en EAP. Un punto de acceso con CCKM habilitado en la red actuará como un servicio de dominio inalámbrico (WDS) y mantendrá una caché con credenciales de seguridad para todos los dispositivos clientes CCKM de la subred. Cisco ha desarrollado también sus propias mejoras al protocolo WEP y una comprobación básica de integridad WEP. Entre estas mejoras se incluyen el protocolo de integridad de claves de Cisco (TKIP) y la comprobación de integridad de mensajes de Cisco (CMIC), que se basan en los primeros desarrollos del grupo de trabajo "i" de 802.11. Pueden activarse en los puntos de acceso Cisco Aironet utilizando los comandos encrypt ion mode cipher ckip, encrypt ion mode cipher emie y encrypt ion mode cipher ckip-cmic para VLAN. Por eso, incluso los modelos Cisco SAFE anteriores a WPA ofrecen un nivel de seguridad suficiente para 802.11 como para poder estar tranquilos. Por supuesto que siguen padeciendo el mismo problema que muchas otras soluciones de seguridad propietarias: hay que disponer de una WLAN uniforme con equipos Cisco Aironet. Por eso no resulta posible con los puntos de acceso inalámbricos públicos o con las redes WLAN de conferencias.

